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Qué hacer (y qué no) al conducir un coche automático

Qué hacer (y qué no) al conducir un coche automático
15/09/2020 | Categorías: Consejos de viaje

Los coches automáticos cada vez acumulan más adeptos, pero también son muchos los conductores reticentes a dar el paso por las diferencias que existen entre estos y los vehículos manuales. Hoy te contamos algunos trucos para que disfrutes de una conducción cómoda y segura llevando un coche automático.

En España, tradicionalmente, está más extendida la conducción de vehículos manuales que automáticos, pero cada vez son más los conductores que optan por estos últimos. Llevar un coche con cambios automáticos es mucho más sencillo que conducir uno manual —solo te tienes que preocupar de acelerar y frenar—, pero si no estás acostumbrado, esa simplicidad se puede volver en tu contra. ¿Eres nuevo en la conducción de un vehículo automático? Atento a estos consejos: 

Regula correctamente la posición del asiento y el volante.

Lo primero es lo primero. Antes que nada, asegúrate de que llegas perfectamente a los pedales y que puedes pisar el freno hasta el fondo. Regula el asiento lo que haga falta para que puedas conducir con total comodidad y fíjate en que la altura de la banqueta no te quite visibilidad. Es muy importante también comprobar siempre que los espejos estén bien colocados: el central debe permitirte ver directamente detrás de ti y la mayor parte de la ventanilla posterior. Con los laterales, debes evitar los puntos ciegos; para ello, colócalos un poco más hacia afuera de lo normal. 

Recuerda que solo hay dos pedales (y olvídate del pie izquierdo).

El pedal del freno está situado a la izquierda y el del acelerador, a la derecha. Un error muy común es pisar el freno con el pie izquierdo sin querer al ir con la idea de que allí se encuentra el pedal del embrague. Corremos el riesgo, entonces, de quedarnos clavados en el asfalto con el peligro de que el vehículo que venga por detrás nos pueda embestir. Para evitar que eso pase, deja tu pie izquierdo descansado sobre el reposapiés y olvídate de él; usa el derecho tanto para frenar como para acelerar, aunque seas zurdo. 

Familiarízate con las posiciones de la palanca de cambios. 

Cada modelo tiene su sistema; en unos los cambios se encuentran en una palanca, en otros, en botones o en un gatillo, pero, en general, todos tienes las mismas posiciones: “P” de parking, “N” de neutral o punto neutro, “D” de drive, es decir, conducir avanzando, y la “R” de reverse o marcha atrás. Algunos modelos también tienen la posición “S” (sport) para sacar el máximo rendimiento al motor e incluso una posición “W” para cuando se circula por superficies con baja adherencia.

Una vez controladas las posiciones, debes tener en cuenta que el coche mismo elige el tipo de marcha en función de la velocidad y de la potencia que le exijamos al apretar el acelerador. 

Atento al arrancar el vehículo. 

El coche automático avanza por defecto a no ser que esté en posición “P” o “N”, así que a medida que vayamos soltando el pedal del freno el vehículo iniciará automáticamente la marcha. Arranca, pisa el freno y elige la posición “D” (o la “R” si necesitas salir marcha atrás) antes de empezar a soltar el freno. Una vez en circulación solo hay que preocuparse de acelerar y frenar. Olvídate del embrague y del cambio de marchas. 

No uses la posición “N” para bajar pendientes. 

Muchos piensan que al seleccionar la posición neutral para bajar pendientes ahorrarán combustible y optimizarán su conducción. Nada más lejos de la realidad. Si intentas este “truco” puedes dañar el vehículo e incluso perder el control, poniendo tu integridad en riesgo. Tampoco es recomendable que pases de la posición “D” a la “R” en movimiento.

Como ves, al final solo es cuestión de práctica y de acostumbrarse a las particularidades de los coches automáticos. Por lo demás, este tipo de vehículos suelen ser fáciles de conducir y ofrecen confort y seguridad, por lo que muchos conductores, una vez lo prueban, no vuelven a los manuales.

Los coches automáticos son especialmente adecuados para trayectos urbanos y carreteras con atascos. Si eres de esos conductores que prefieren los cambios automáticos o quieres probarlos, en nuestra flota de coches en alquiler encontrarás muchas opciones adecuadas a tus necesidades. Y si eres de los que son fieles al manual, no te preocupes, que también tenemos el coche ideal para ti.