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Los 5 mejores jardines para perderse en la ciudad de Barcelona

Los 5 mejores jardines para perderse en la ciudad de Barcelona
26/03/2021 | Categorías: Viajar por Barcelona

Si igual que nosotros estáis contando los días para la llegada del buen tiempo, no os perdáis la entrada de hoy, porque os vamos a descubrir los jardines de la capital catalana perfectos para pasear, tomar el sol y disfrutar de un rato tranquilo al aire libre.

Barcelona es una gran ciudad y un importante centro de negocios que, a pesar de esto, ha conservado algunos rincones muy especiales que parecen haber quedado anclados en el tiempo. Os hablamos de sus parques y jardines, a los que sus habitantes (y también algunos turistas) acuden para leer, pasear, hacer ejercicio, meditar o simplemente desconectar y disfrutar de la paz que ahí se respira. 

Con encanto, curiosos, secretos, históricos, llenos de arte o con una vegetación asombrosa, cada uno de los oasis verdes que hoy os presentamos tiene algo que los hace únicos en su especie y, por supuesto, de visita obligada.

1. Parque del Laberinto de Horta

Este jardín no es precisamente desconocido; son muchos los barceloneses y turistas que se acercan a pasear entre su cuidada vegetación, aunque no está en absoluto tan masificado como otros espacios de la ciudad.

Situado en una ladera de la sierra de Collserola, en la antigua finca de una familia de la aristocracia, el parque del Laberinto de Horta es el más antiguo de los que se conservan en la ciudad catalana. Se empezó a construir a finales del siglo XVIII como un jardín neoclásico y se acabó durante el XIX con un carácter más propio del romanticismo. En 1971, después de haber sido cedido al Ayuntamiento por parte de la familia propietaria, se abrió al público, que desde entonces puede disfrutar de sus estanques, fuentes, esculturas y, por supuesto, del laberinto que le da nombre. Estos jardines, que combinan un estilo más racional y estructurado con otro más exuberante y salvaje, seguro que te robarán el corazón. 

Cómo llegar

Metro: parada Mundet (L3)

Bus: líneas 27, 60, 76, H4 y B19. 

Si viajas en vehículo privado puedes tomar la B-20 y Passeig de la Vall d’Hebron. Mira los detalles en Google Maps.

2. Jardines de Mossèn Costa i Llobera

El secreto mejor guardado de los instagrammers de la ciudad. Seguro que alguna vez te has topado con alguna imagen tomada ahí en la red social y no has sabido identificar que esa vegetación digna del desierto de Arizona estaba, en realidad, en la montaña de Montjuïc. 

Los jardines de Mossèn Costa i Llobera cuentan con especias exóticas traídas de regiones tropicales y desérticas de todo el mundo y están considerados uno de los parques especializados en cactus y suculentas más importantes de Europa. ¿Su secreto? El microclima de la falda marítima de Montjuic que, con una temperatura entre dos y tres grados superior al resto de la ciudad, permite la supervivencia de este tipo de plantas. Además de 800 especies de cactus, ofrecen unas impresionantes vistas panorámicas de la franja litoral y el puerto de la ciudad. 

Cómo llegar

Metro: parada Paral·lel (L2, L3) 

Teleférico: parada Miramar

Bus: líneas 150 y 121

La mejor forma de llegar en coche es por la carretera de Miramar. Hay un aparcamiento (zona azul) justo a la entrada de los jardines. Consulta su ubicación en Google Maps.

3. Jardines de Mercè Rodoreda

Este oasis literario es un lugar de peregrinación para los fans de la autora de Espejo roto y La plaza del Diamante y una visita igualmente obligada para los amantes de la botánica. Los jardines de Mercè Rodoreda son, como tal vez habrás adivinado, un homenaje a la escritora barcelonesa y un recorrido muy original por toda su obra. En este parque solo encontrarás plantas, árboles y flores que han sido mencionados en sus libros acompañados, además, de una inscripción con el fragmento concreto en el que Rodoreda los nombró. Rosas, margaritas, camelias, mimosas, dalias, verbenas, geranios, jazmines y lilas, entre muchas otras, colman de belleza este jardín colgante, uno de los pocos de este tipo que hay en la ciudad.

Los jardines de Mercè Rodoreda se encuentran en el corazón del barrio del Raval, en la antigua Casa de la Convalecencia, que hoy en día es la sede del Instituto de Estudios Catalanes y de la Fundación dedicada a la escritora. Lamentablemente, no son de libre acceso, pero se organizan visitas todas las semanas y en ocasiones especiales, como Sant Jordi, se abre sus puertas al público. 

Cómo llegar

Metro: parada Liceu (L3) y parada Universitat (L1, L2)

Bus: líneas 59, 120 Y V13

Encuentra la ruta que más te convenga para acercarte en coche en Google Maps.

4. Parque Cervantes

Este es un espacio abierto, con grandes zonas de césped y caminos anchos para pasear, correr o ir en bici, pero el verdadero protagonista de este parque, la joya de la corona, es su rosaleda. En la mejor época de floración (entre mayo y julio) se pueden observar hasta 150.000 rosas abiertas a la vez, que se agrupan en unos 10.000 rosales de 2.000 variedades distintas provenientes de todo el mundo. ¡Ahí es nada! 

El parque Cervantes ofrece un circuito que permite viajar por los cinco continentes gracias a la disposición de los rosales, que se encuentran ordenados según su país de origen. También se puede descubrir la rosaleda desde una perspectiva histórica, con las variantes antiguas (anteriores al siglo XIX) agrupadas por procedencia genética. Además, en la entrada principal del parque, en la avenida Diagonal, encontrarás un espacio dedicado a aquellas rosas que destacan especialmente por su aroma, creando una experiencia embriagadora.

Cómo llegar

Metro: parada Zona Universitaria (L3)

Bus: líneas 67, M14, L67

El parque de Cervantes te saludará nada más entrar a Barcelona en coche por la avenida Diagonal, a la altura del barrio de Pedralbes. Descúbrelo en Google Maps

5. Jardines de la Tamarita

Adentrarte en estos jardines situados en la parte alta de la ciudad es como transportarte a la Barcelona de la burguesía de principios del siglo XX, que edificaba sus mansiones en el barrio rodeadas de bellos jardines. Resguardados del mundanal ruido de la ciudad por un muro de piedra y hierro forjado, son ideales para descansar y disfrutar de la naturaleza.  

Los jardines de la Tamarita se encuentran divididos en dos partes bien diferenciadas: una de corte clásico y estilo francés, con un conjunto arquitectónico que hace una alegoría a los continentes, y otra más silvestre, en la que los caminos serpentean entre los árboles de un frondoso bosque urbano. Uno de los ejemplares más curiosos que se pueden encontrar es el Wollemia Nobilis, una especie de árbol considerada un fósil viviente por lo poco que ha cambiado en millones de años, que se creyó extinguido durante un largo tiempo hasta que fue descubierto de nuevo en Australia en 1994.

Cómo llegar

Metro: parada Av. Tibidabo (L7)

Bus: líneas 131, 196, H4, V13 y V15

Llegar en coche a estos jardines es fácil a través de la Ronda de Dalt y la calle Balmes, pero hay otras rutas alternativas que puedes ver en Google Maps.

Barcelona es una ciudad llena de jardines y zonas verdes poco conocidas que seguro que os sorprenderán. Si quieres conocer una faceta distinta de la capital catalana puedes hacerlo alquilando un coche para recorrer esas zonas menos céntricas y concurridas y disfrutar de un agradable paseo o picnic al aire libre.