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Málaga, una ciudad volcada con el cine

Málaga, una ciudad volcada con el cine
04/03/2021 | Categorías: Lifestyle

La 35ª edición de los Premios Goya se celebra el próximo 6 de marzo y lo hace, por segunda vez consecutiva, en la ciudad de Málaga. Hoy en el blog os contamos la vinculación que tiene la capital malacitana con el séptimo arte, ¡que no es poca!

Ya queda menos para que se celebre la edición número 35 de los Premios Anuales de la Academia de Cine. La ceremonia tendrá lugar el próximo 6 de marzo en el Teatro Soho CaixaBank de Málaga, proyecto del actor Antonio Banderas, nacido en la ciudad, que además conducirá la gala junto a la periodista María Casado. Se trata de la segunda vez que Málaga acoge estos premios, que se organizan anualmente desde 1987, y lo hace de forma consecutiva. Antes de esto, solo se habían celebrado fuera de Madrid en dos ocasiones: en el año 2000, en Barcelona, y en el 2018, en Sevilla. 

Antonio Banderas va a ser uno de los protagonistas indiscutibles de esta edición de Los Goya. El actor malagueño, uno de los embajadores más internacionales de la ciudad andaluza, no solo presentará la gala, sino que lo hará sobre el escenario del Teatro Soho CaixaBank, un proyecto impulsado por él mismo. Además, su productora será la encargada de la retransmisión televisiva del evento. El otro nombre propio de la noche va a ser el de una actriz igualmente vinculada a la ciudad, Ángela Molina. La hija del actor y cantante malagueño Antonio Molina, de quien siempre se recordará su famoso “Soy minero”, recibirá el Goya de Honor 2021 como reconocimiento a su carrera. Y es que Málaga es tierra de actores. Aparte de los ya mencionados, son muchos los intérpretes destacados del panorama cinematográfico y televisivo que han nacido en la ciudad, como Pepa Flores -más conocida como Marisol-, que fue homenajeada en la ceremonia de los Goya del año pasado, María Barranco, Dani Rovira, Pepón Nieto o Antonio de la Torre. 

Lo cierto es que la vinculación de Málaga con el mundo del celuloide viene de lejos y resulta imposible comprender su historia sin recorrer las huellas que ha dejado en ella el cine.

De los cines de verano al Festival de Málaga

Los cines de verano al aire libre fueron un entretenimiento popular en todo el territorio mediterráneo. Las altas temperaturas prácticamente obligaban a sacar los proyectores a la calle, ya que el ambiente dentro de las salas podía llegar a ser sofocante, y favorecían que la temporada pudiera ser larga, de mayo hasta octubre. En el caso de Málaga, se convirtieron en todo un fenómeno de masas al que acudían las familias para disfrutar de una sesión doble de películas y una bolsa de pipas a precios populares.

Las primeras proyecciones se hicieron durante la época del cine mudo, en espacios como el Parque de Málaga, el Muelle Heredia o la Alameda Principal. Una de las salas más conocidas fue el Gran Cinema Iris, que se inauguró en 1915 y ofrecía una programación estable, al aire libre durante el verano y en una sala cerrada el resto del año. El cine era tan popular en aquella época que hasta la plaza de toros de La Malagueta se habilitaba para proyectar películas.

En 1929 abrió el cine Las Delicias, el más emblemático de la ciudad, ofreciendo el típico programa doble de la época: una película bélica o “de tiros” para el público masculino y una romántica para el femenino. Fue uno de los más grandes -tenía capacidad para más de 800 sillas- y funcionó de manera ininterrumpida, salvo por la Guerra Civil Española, hasta el año 1943. 

Los años de esplendor de los cines de verano llegaron, sin embargo, en los 50 y los 60. En tan solo una década se abrieron hasta 29 y no había barrio que no tuviera el suyo. Con la popularización de la televisión y otras formas de entretenimiento empezó su declive durante los 70. Pero, incluso entonces, era difícil resistirse a una velada de cine al aire libre. Como anécdota, se cuenta que, cuando El Lute fue detenido en 1972 tras ocultarse en la ciudad durante más de un año, sus vecinos confesaron que solo veían a los miembros de su clan cuando acudían al cine de verano. A pesar de que las sesiones al aire libre prácticamente desaparecieron, la ciudad siguió conservando un gran número de salas históricas, como el cine Albéniz. Pasados unos años, ya en la década de los 90, Málaga volvió a estar en el punto de mira gracias al séptimo arte. 

En 1998 nació el Festival de cine español de Málaga con el objetivo de favorecer la difusión y promoción de la cinematografía del país. Año tras año, reúne a las personalidades más reconocidas del sector y a su alrededor se organizan un gran número de actividades, como estrenos, coloquios y exposiciones. Este certamen, que cuenta ya 24 ediciones, se ha convertido en un referente a nivel nacional e internacional y es todo un acontecimiento cultural, turístico y social, que año tras año convierte la ciudad en el centro del foco mediático. Para mostrar el vínculo entre el festival y Málaga, los premios que otorga, la Biznaga de Oro y las de Plata, son un homenaje al símbolo de la ciudad: un ramillete de jazmines en forma de bola, muy aromático y de difícil elaboración, llamado biznaga. 

Como veis, Málaga es una ciudad con una rica y vibrante vida cultural. Si en un futuro os decidís a visitarla, os recomendamos alquilar un coche para poder moveros con total libertad y disfrutar al máximo de todo lo que ofrece.