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4 leyendas malagueñas para celebrar San Valentín

4 leyendas malagueñas para celebrar San Valentín
11/02/2021 | Categorías: Lifestyle

 

Se acerca el Día de los Enamorados y queremos ir poniéndonos románticos. Por eso, hoy os contamos cuatro historias de amor muy vinculadas al territorio malagueño que han sobrevivido al paso de los años gracias a la tradición oral.

Málaga es una tierra con una riqueza patrimonial innegable gracias a la diversidad de culturas que la han habitado a lo largo de la historia. Aunque hay un gran número de monumentos y conjuntos arquitectónicos que han llegado hasta hoy, como el Teatro Romano de la capital, existe otra parte de esta herencia que es intangible. Hablamos de las leyendas que aún perviven en los pueblos de la provincia y que se han mantenido vivas gracias a sus gentes. Muchos de estos relatos tienen su origen en la Edad Media y narran amores imposibles entre cristianos y musulmanes que vivieron en la Málaga de Al-Ándalus. Hoy os contaremos algunas de estas románticas historias, unas con finales trágicos al estilo de Romeo y Julieta y, otras, con desenlaces más felices. ¿Listos para descubrir esta fascinante parte de la cultura andaluza?

La leyenda de la Peña de los Enamorados

Entre las ciudades monumentales de Antequera y Archidona se divisa un imponente risco que destaca entre el paisaje llano que la rodea, es la Peña de los Enamorados. Cuenta la leyenda que un valeroso soldado cristiano fue aprisionado y enviado a servir a la casa de la familia del valí de la zona. Allí quedó prendado de la hija, quien le correspondió con su amor. Un día, cansados de vivir esta relación prohibida en secreto, decidieron escaparse juntos, pero el padre, considerando este hecho una grave afrenta, envió a su ejército para capturar a la pareja. Los jóvenes lograron llegar hasta la peña que se encuentra a medio camino entre Antequera y Archidona, pero allí fueron acorralados por las tropas musulmanas. Al verse atrapados, decidieron arrojarse al vacío y poner fin a sus vidas antes que entregarse y tener que vivir separados. 

Se dice que el protagonista de esta historia podría ser Tello, un soldado del rey Fernando que fue capturado cerca de Antequera y aprisionado en la alcazaba de la ciudad. Durante su cautiverio se enamoró de Tazgona, hija del valí musulmán. El trágico desenlace conmovió tanto al rey árabe como al cristiano y estos decidieron firmar la paz. 

La Peña de los Enamorados no es sólo famosa por la leyenda a la que debe su nombre, también lo es por su forma de dominar el paisaje llano de Antequera con su curioso perfil, que parece el rostro de un hombre. Uno de los mejores sitios para contemplar la hermosa vista es el conjunto monumental de la Alcazaba, una edificación militar árabe y medieval muy bien conservada. Además, la Peña de los Enamorados forma parte del Sitio de los Dólmenes de Antequera, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La leyenda de Sara y Ahmed

Una historia similar se cuenta en la comarca de la Axarquía, pero con los papeles cambiados. Sara era una hermosa cristiana que había sido apresada por los musulmanes y Ahmed, un apuesto joven árabe. Un día, mientras paseaba por las murallas, escuchó los lamentos de la muchacha y cuando acudió a ver qué estaba ocurriendo la vio a través de las rejas. Con solo un cruce de miradas ambos quedaron prendados el uno del otro. A partir de entonces Ahmed iba a visitar a Sara a menudo, pero cuando sus padres lo descubrieron decidieron que lo mejor era trasladar a la chica bien lejos para poner fin a esa relación. 

La noche antes que esto se produjera, Sara logró escapar con la ayuda de Ahmed y juntos emprendieron la huida, pero fueron perseguidos por la familia del muchacho. Al ver que iban a ser atrapados, tomaron la misma trágica decisión que Tagzona y Tello. Así, la joven pareja subió a lo más alto del cerro de Marchamonas para arrojarse al vacío. Desde entonces, se dice que, en las frías noches de invierno, si prestas atención, podrás escuchar entre los soplidos del viento el susurro de los jóvenes declarándose su amor. 

Esta historia tiene lugar en Periana, un municipio situado en la comarca de la Axarquía, a 58 kilómetros de Málaga, que se encuentra rodeado de montañas; entre ellas, el cerro de Marchamonas. Periana es el típico pueblo andaluz de casas blancas y, si lo visitáis, os encontraréis con un mirador desde el que se puede observar toda la extensión de la comarca. También son muy destacables sus baños medicinales de origen árabe, con unas extraordinarias aguas sulfhídricas que brotan siempre a 21 grados centígrados y cuyas propiedades curativas están especialmente indicadas para las enfermedades de la piel.

Las Noches de la Bella Jarifa

En el Valle del Guadalhorce se cuenta un relato con un final mucho más feliz. Se dice que, entre los años 1410 y 1424, Rodrigo de Narváez, alcalde cristiano de Antequera y Álora, aprisionó a Abindarráez, miembro de la familia de los Abencerrajes de Granada, cuando este iba de camino a Coín para casarse en secreto con su prometida. Ante las súplicas del joven árabe, Narváez accedió a dejarle ir para contraer matrimonio con la condición de que al cabo de tres días regresara y cumpliera su condena. Abindarráez quiso mantener su promesa, pero incapaz de separarse de Jarifa, su amada, regresó a su cautiverio junto a ella. El amor de la pareja conmovió profundamente a Narváez y decidió dejarlos libres. Hoy día, cada mes de septiembre, la localidad de Cártama celebra unas fiestas, las Noches de la Bella Jarifa, para rendir homenaje a esta historia y reivindicar la cultura del territorio. Durante dos jornadas, el casco antiguo del municipio se convierte en el pueblo andalusí que un día fue, con las calles iluminadas con velas y transformadas en un zoco medieval con más de 100 puestos de productos de artesanía.

La versión escrita más antigua de la historia de Abindarráez y Jarifa data de 1561 y se trata de un relato introducido en La Diana, de Jorge de Montemayor, la primera novela pastoril escrita en castellano. Aun así, antes de su publicación, ya era una historia muy popular que contaban los narradores de pueblo en pueblo. Tal era su fama que Miquel de Cervantes hizo referencia a este relato en El Quijote.

La Fuente del Amor

En la localidad de Arenas encontramos la aldea de Daimalos y su mágica fuente. En el siglo XV vivía en el pueblo una joven que veía pasar los años sin encontrar pretendiente y, ante el temor de quedarse soltera, buscó el consejo de un santón de la vecina Sayalonga. El sabio anciano le encomendó que se acercara a beber a la fuente del pueblo tres veces al día. Así lo hizo y, al poco tiempo, estaba felizmente enamorada. La joven, radiante, contó lo sucedido a sus amigas, que siguieron su consejo y tuvieron la misma suerte en el amor. De este modo, nació la leyenda que reza que quien bebe agua de la fuente de Daiamalos encontrará a su alma gemela y el manantial pasó a conocerse como la Fuente del Amor. 

Si visitáis esta pequeña población de la Axarquía, aparte de beber de la legendaria fuente, podréis conocer su valioso alminar mudéjar, hoy en día reconvertido en campanario de la iglesia, y otros elementos patrimoniales de gran importancia. 

Como curiosidad, hay que decir que, en el año 1994, con la voluntad de conmemorar la leyenda y dar a conocer el municipio, se empezó a organizar una fiesta de solteros a la que acudían personas de toda la provincia. Esta verbena se recuperó hace tres años, en el marco de unas jornadas festivas que celebran la historia y el patrimonio de la localidad y durante las cuales se realiza una teatralización de la leyenda. 

Si movidos por estas historias decidís ir a conocer los lugares que las han inspirado, podéis alquilar un coche y hacer un recorrido por estos pintorescos pueblos del interior de la provincia de Málaga.