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Cómo quitar la nieve del coche y otros imprescindibles para sobrevivir al invierno

Cómo quitar la nieve del coche y otros imprescindibles para sobrevivir al invierno
18/01/2021 | Categorías: Consejos de viaje

El paso del temporal Filomena nos dejó algunas postales para la historia —como ver la ciudad de Madrid completamente cubierta de nieve— y también algunas lecciones sobre lo poco preparados que estamos para fenómenos como este. Pese a que las grandes nevadas no son habituales en estas latitudes, es importante tener presente cómo hay que actuar. En esta entrada te vamos a dar algunos consejos para proteger a tu coche de la nieve y el hielo.

El frío, la nieve, el hielo y el agua son algunos de nuestros mayores enemigos a la hora de conducir. Todos sabemos que ante una situación meteorológica adversa es preciso extremar la precaución al volante, reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad entre vehículos y evitar las aceleraciones y frenadas bruscas. Pero, antes de salir a la carretera, hay toda una serie de elementos que debemos tener en cuenta para poder circular con seguridad y sin sobresaltos. Las bajas temperaturas afectan a la mecánica del coche, desde los neumáticos, hasta los bombines de las puertas pasando por los líquidos del motor. Pero, sin duda, la parte que más sufre es la batería, así que hay que prestarle especial atención. Una buena puesta a punto del vehículo va a ser vital porque, aunque la tormenta haya remitido, el trabajo no habrá hecho más que empezar. 

La importancia de retirar la nieve acumulada en el coche

El temporal ha pasado, el día es claro y ya no queda ni rastro de nieve en la calzada. Parece que lo único que tienes que hacer es arrancar el coche y emprender la marcha hacia tu destino. Pero, cuidado, es muy importante que antes limpies la nieve que haya quedado acumulada en los cristales (por motivos obvios) y en el techo y el capó (y aquí las razones no son tan evidentes).

Cuando circules, el aire arrastrará la nieve depositada en el techo de tu vehículo y esta irá hacia el parabrisas del conductor que lleves detrás, entorpeciendo su visión de manera significativa. Pero eso no es ni mucho menos lo más peligroso que puede suceder. Con el paso de las horas, la nieve del techo puede haberse congelado. En este caso, lo que se desprenderá no serán pequeños copos, sino bloques enteros de hielo, que pueden salir volando por los aires. Los daños que esto ocasionaría al otro vehículo y a sus ocupantes pueden llegar a ser muy graves, ya que les podría golpear directamente o provocar que el conductor pierda el control al intentar esquivarlo.

Vale, tengo claro que tengo que quitar toda la nieve del coche, pero ¿cómo lo hago?

Tener que quitar el hielo y la nieve es una tarea un poco engorrosa, especialmente con el frío que hace, pero es mejor dedicarle tiempo para hacerlo bien y no acabar dañando nuestro vehículo ni poniendo en peligro a los otros conductores. 

Desde luego, lo mejor es ser previsores y evitar que la nieve o el hielo se acumulen. Por lo tanto, si no tenemos más remedio que dejar el coche en la calle, podemos usar una manta vieja o unos cartones para cubrir la zona del parabrisas delantero, que suele ser la que más facilidad tiene para congelarse. 

Si la nevada te ha pillado por sorpresa y no has podido preparar el coche, tendrás que echar mano de una rasqueta, el instrumento ideal para quitar tanto la nieve como el hielo. En el parabrisas, hay que empezar por la parte más exterior e ir hacia el centro y no limitarse solo a aquellas zonas necesarias para ver bien la carretera por los motivos que te hemos explicado antes. Para facilitarte la tarea te puedes ayudar de un poco de líquido anticongelante o hacerte con un tipo especial de rasqueta que se calienta al conectarla al mechero del coche.

También puedes usar un cepillo de goma (es importante que sea de este material para evitar dañar el vehículo) para ir retirando la nieve poco a poco y con mucho cuidado de no rayar la carrocería. Tendrás que prestar especial atención a las lunas que, con las bajas temperaturas, son más sensibles a las roturas.

La otra cosa que tienes que saber es que en ninguna circunstancia debes usar agua caliente para intentar quitar la nieve, la diferencia de temperatura podría romper el cristal. Arrojar agua del grifo, aunque esté a temperatura ambiente, con una manguera también puede partir el cristal y además empeorará la visibilidad. Por último, queda terminantemente prohibido usar utensilios de metal, ya que rayarían el coche. 

Otros consejos para superar el temporal como un experto 

A parte de quitar la nieve del techo y los cristales, también es recomendable limpiar la nieve que se acumula en el guardabarros, ya que puede obstaculizar el giro de las ruedas. 

Por otro lado, la sal que se echa a la carretera para evitar que se congele, puede corroer la carrocería de tu coche, así que también deberás limpiar el vehículo periódicamente para retirar los restos que hayan podido quedar pegados.

Si vas a circular por zonas frías, en las que no se superen los 7 grados, conviene que cambies tus neumáticos de siempre por unos de invierno, que drenan mejor el agua y reducen el riesgo de aquaplanning. Además, ofrecen un mayor agarre, mejoran la tracción y reducen la distancia de frenado. 

Otra alternativa es usar cadenas. Asegúrate de saber colocarlas bien (hay que hacerlo siempre en las ruedas motrices) y de ir bien equipado con una manta para apoyarte sobre la nieve sin congelarte, unos buenos guantes y una linterna por si hay poca luz. Es muy importante que, una vez superada la zona nevada, las quites para no dañar la cubierta del neumático. 

Para prevenir que la batería te pueda dejar tirado, colócale un paño caliente encima (es muy importante que no esté ni húmedo ni mojado) para que coja algo de temperatura y pueda funcionar bien. 

Una vez lo tenemos todo listo, solo queda arrancar. Para hacerlo en una superficie resbaladiza, es preciso que pongas la segunda marcha, ya que esta ayudará a evitar que patinen las ruedas. 

Otro truco para arrancar el coche en los días más fríos es accionar el motor y esperar unos minutos a que coja temperatura. De este modo, no se forzará la mecánica y los distintos líquidos habrán tenido tiempo de fluir y lubricar todo el vehículo. 

Cuando ya estés en marcha, puedes conducir unos minutos al ralentí para asegurarte de que todo el vehículo se acabe de calentar.

Si quieres desempañar los cristales, tienes que abrir el aire caliente y dirigirlo directamente al cristal empañado para compensar el frío exterior. Después, enciende el aire acondicionado durante un rato y verás como se acaba de eliminar la humedad presente en el vehículo. Sobre todo, no te olvides de desactivar el sistema de recirculación del aire. Las lunetas térmicas serán nuestras otras grandes aliadas, ya que tienen una resistencia eléctrica que consigue que el vaho acumulado en el cristal desaparezca rápidamente. 

¿Y si te quedas atrapado en tu vehículo en medio de la carretera? Si esto sucede, se aconseja quedarse dentro del coche con la calefacción encendida y abrir un poco alguna de las ventanillas para que el aire se vaya renovando. 

Tanto si vives en una zona fría, como si tienes previsto visitar una o, simplemente, no quieres que el próximo temporal de nieve te pille desprevenido, seguro que estas pautas te serán de ayuda. Recuerda que, si tienes que alquilar un coche, en Niza Cars tenemos una gran variedad de vehículos a tu disposición. Consulta nuestra flota aquí