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Qué hacer en La Garrotxa, un cautivador destino muy cerca de Barcelona

Qué hacer en La Garrotxa, un cautivador destino muy cerca de Barcelona
24/11/2020 | Categorías: Viajar por Barcelona

Si viajáis a Barcelona y sois unos enamorados de la naturaleza tenéis que hacer un hueco en vuestra agenda para hacer una escapada a La Garrotxa, una comarca que destaca por la riqueza y la diversidad de sus paisajes. Hoy os contamos qué ver y hacer en esta zona tan mágica.

La Garrotxa es una comarca llena de contrastes situada en el Prepirineo catalán. En ella se pueden distinguir dos zonas totalmente diferenciadas. La parte norte, o Alta Garrotxa, es abrupta y escarpada, con valles profundos rodeados de acantilados; mientras que la sur, la Baja Garrotxa, tiene un relieve suave sin apenas desniveles y está poblada de bosques húmedos de vegetación exuberante.

Esta diversidad hace de la zona un destino ideal para los amantes del senderismo y las actividades de montaña. Tanto si preferís las caminatas tranquilas como si sois unos apasionados de la BTT, en esta comarca encontraréis una opción perfecta para vosotros. Os recomendamos que le echéis un vistazo a la web de Itinerannia, una red de senderos que recorren todos los rincones de La Garrotxa y sus comarcas vecinas. El programa ofrece, además, la posibilidad de hacer las rutas acompañados por un guía. Eso sí, optéis por el plan que optéis, no podéis dejar de hacer lo que os proponemos a continuación.

1. Caminar por el interior de un volcán

Volcán de Santa MargaridaImagen: Joe Calhoun

El parque natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa está considerado el mejor ejemplo de paisaje volcánico de la Península y es también uno de los más importantes de Europa. Se extiende por un territorio de 12 000 ha. que contiene hasta 40 conos volcánicos, siendo los más importantes el Croscat y el volcán de Santa Margarida.

Se puede llegar al parque natural cómodamente en coche y hay varios aparcamientos cercanos a los puntos de más interés. Para visitar el volcán de Santa Margarida podéis dejar vuestro vehículo en el parking situado en el inicio del recorrido marcado, cerca de la localidad de Santa Pau. Después de unos 30 minutos de ascensión, habréis llegado a la cima y sentiréis la indescriptible sensación de bajar al cráter de un volcán, en el que además os sorprenderá encontrar una pequeña ermita.

El Croscat, a unos tres kilómetros del volcán de Santa Margarida, también merece una visita. Es el volcán más grande y joven de toda la península y también el último que entró en erupción, hace unos 14 000 años. Durante más de dos décadas se explotó para extraer materiales destinados a la construcción, lo que provocó un impresionante tajo en la parte posterior del cráter. Este corte sirve hoy en día para la observar las distintas capas de sedimento que se originan con la formación de un volcán como este.

2. Adentrarse en un bosque mágico en la Fageda d’en Jordà

La Fageda d'en JordàImagen: Carlos Luna

Dentro del mismo parque natural también encontramos este bosque de hayas (“fageda” en catalán), excepcional por haber crecido sobre la colada de lava de uno de los volcanes de la zona, el Croscat. La Fageda d’en Jordà parece sacada de un cuento de hadas y ha sido fuente de inspiración para muchos artistas; entre ellos, el poeta catalán Joan Maragall, que escribió una bonita y famosa oda a este lugar.

Podéis pasear por este bosque a pie, recorrerlo en bici o hacer la visita montados en un carro o a caballo, ¡una opción que seguro que entusiasma a los más pequeños si viajáis con niños!

3. Viajar en el tiempo desde el pueblo medieval de Besalú

Imagen: Jorge Franganillo

Besalú es uno de los municipios más bonitos y reconocibles de Cataluña. Es famoso por su conjunto histórico-artístico medieval del cual destacan la antigua iglesia del monasterio de Sant Pere, la iglesia de Sant Vicenç, la fachada de la antigua iglesia hospital de Sant Julià y la casa de Cornellà, todas del siglo XII.

Besalú está tan bien conservado que se ha convertido a menudo en un plató de cine para grandes producciones históricas. Ha acogido los rodajes de la serie de HBO Westworld, de la película El Perfume y, más célebremente, de Juego de Tronos. Perdeos entre sus calles, pasead por la plaza mayor y el barrio judío, y acercaos al majestuoso puente románico que cruza el río Fluvià, ¡será cómo si os hubierais trasladado a la Edad Media!

4. Maravillarse con las vistas de Castellfollit de la Roca

Castellfollit de la RocaImagen: SBA73

Desde Besalú, llegaréis a Castellfollit de la Roca por la carretera GIV-5221. Al doblar la última curva veréis aparecer ante vosotros una imponente imagen: la de esta pequeña localidad colgada encima de un precipicio. Este peñasco es el resultado de la superposición de dos coladas de lava provenientes de erupciones volcánicas y de la acción erosiva en sus restos de los ríos Fluviá y Toronell.

Podéis dejar en coche en el aparcamiento de al lado del ayuntamiento y desde ahí empezar a recorrer las calles empedradas del casco antiguo. En seguida llegaréis a la plaza Josep Pla, detrás de la iglesia de Sant Salvador, dónde os espera una espectacular panorámica desde lo alto de ese peñasco que observabais al llegar.

La Garrotxa ofrece mucho más y lo ideal sería recorrer toda la comarca para poder descubrir todos sus rincones con tranquilidad. Es una zona muy bien comunicada y llegar hasta ahí es muy fácil. Tiene cerca dos aeropuertos, el de Girona-Costa Brava, a unos 30 km, y el de Barcelona-El Prat, a 120 km aproximadamente. Si aterrizáis en el Prat, podéis alquilar un coche con Niza Cars en el mismo aeropuerto e iniciar el trayecto de 1 hora y media que os llevará hasta la comarca.

Si estáis en la Costa Brava, la Garrotxa también os queda cerca. Alquilad vuestro vehículo en la oficina de Lloret de Mar y una hora estaréis en el corazón del parque natural.