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7 películas para viajar desde casa

7 películas para viajar desde casa
04/01/2021 | Categorías: Lifestyle

 

Con las películas que hemos elegido podrás irte de viaje sin moverte del sofá y recorrer desde las calles de la India hasta la costa estadounidense. Como no, también habrá un poco de tiempo para el turismo nacional. 

A veces el cine es la mejor forma de inspirarse y elegir nuestro próximo destino. Otras, es la herramienta ideal para combatir el mono de viajar. Sea como sea, la relación entre el séptimo arte y viajar ha sido fructífera y nos ha dado un gran número de buenas películas que, independientemente de su género, tienen en común las ganas tremendas de hacer las maletas que nos provocan. 

La lista que hoy te presentamos incluye cintas sobre viajes que retratan una zona de una forma tan tentadora que es casi imposible resistir las ganas de plantarse ahí inmediatamente. Coge la manta, tu snack favorito y ponte cómodo; estamos a punto de arrancar.

Medianoche en Paris (Woody Allen, 2011)

Empezamos por todo lo alto. Un viaje de lo más romántico a la Ciudad de la Luz (y tal vez a otra dimensión, pero no queremos hacer ningún spoiler) que nos hará sumergirnos en sus calles llenas de arte e historia. La película narra la historia de una joven pareja estadounidense que está pasando unos días de vacaciones en París. Gil (Owen Wilson) es un guionista que, a pesar de su éxito en Hollywood, se siente insatisfecho, pues anhela una vida más bohemia. Inez (Rachel McAdams) es una chica de buena familia que no quiere ni oír hablar del cambio de rumbo que quiere tomar su prometido. 

Mientras los cimientos de la relación se tambalean y los personajes se replantean sus prioridades, emprenderemos un tour por los rincones más bellos y emblemáticos de la ciudad, desde el Museo del Louvre a las pequeñas cafeterías de Montmartre. Esta es una película llena de magia, realmente inspiradora y una verdadera carta de amor a París y a sus artistas. 

Lost in Translation (Sofia Coppola, 2003)

Bill Murray es Bob, una estrella de cine en horas bajas, y Scarlett Johansson, Charlotte, una recién graduada que ha acompañado a su marido, un famoso fotógrafo, de viaje a Tokio. Ambos se encuentran en medio del bullicio de la ciudad y descubren en el otro la comprensión que necesitan y una vía de escape para su soledad.

Tokio se presenta como una ciudad frenética y abrumadora; llena de luces, colores y gente. Poco a poco, vamos conociéndola a medida que lo hacen Bob y Charlotte: los templos budistas, Shibuya, el Monte Fuji, el parque Yoyogi, la isla artificial de Odaiba y, por supuesto, los karaokes. Lost in translation quedó tan anclada en el imaginario colectivo que, desde su estreno, el número de itinerarios turísticos que recorren los escenarios de la película no ha hecho más que crecer. 

Alma Salvaje (Jean-Marc Vallée, 2014)

Esta es una película sobre el poder transformador y sanador de los viajes. Basada en una historia real, cuenta la gran aventura de Cheryl Strayed (Reese Whiterspoon), una mujer que parece haber tocado fondo en la vida y se propone conquistar el Pacific Crest Trail, una de las rutas más míticas y exigentes de Estados Unidos, como forma de resurgir de sus cenizas. Así, emprende un viaje en soledad y con la mochila a cuestas que la llevará a recorrer más de 1.600 km. El camino parte del desierto de Mojave y atraviesa los estados de California, Oregón y Washington, pasando a través de 25 bosques nacionales y 7 parques nacionales, por lo que los paisajes que muestra la película son sencillamente espectaculares.  

Viaje a Darjeeling (Wes Anderson, 2007)

Igual que muchos otros grandes viajes de la ficción (y también de la realidad), este nace de la voluntad de recuperarse de un bache emocional. Después de la muerte de su padre, tres hermanos —interpretados por Owen Wilson, Adrien Brody y Jason Schwartzman— se embarcan en una travesía en tren por la India con el fin de recuperar la conexión entre ellos. Lo que iba a ser una aventura espiritual para encontrarse a sí mismos acaba siendo un viaje caótico lleno de momentos cómicos, rencillas fraternales y algo de intriga romántica. 

Como todo lo que lleva la firma de Wes Anderson, esta película es estéticamente impecable. Los colores, los planos, el vestuario y la fotografía no hacen más que resaltar la belleza de los paisajes de la India, como las áridas llanuras del Rajastán que los protagonistas ven desde el tren.

Vacaciones en Roma (William Wyler, 1953)

En este clásico del cine, Hepburn interpreta a Ana, una joven princesa de un país centroeuropeo que se encuentra en Roma de viaje oficial. Harta de las restricciones y obligaciones propias de su posición, decide probar las mieles de la libertad y se escapa para descubrir la ciudad a su aire. En su periplo se encuentra con Joe (Gregory Peck), un reportero estadounidense con el que acaba pasando un día mágico como turista anónima. 

Vacaciones en Roma se rodó íntegramente en la Ciudad Eterna. Wyler quería dar un protagonismo especial a Roma y por eso rechazó usar escenarios artificiales. Así, junto a Hepburn y Peck, recorremos los sitios más turísticos de la ciudad: el Panteón de Agripa, el Castillo de Sant'Angelo, el río Tíber, la Fontana di Trevi, la Plaza Venecia, la Plaza de España, la Iglesia Trinità dei Monti, el Coliseo y la Bocca della Verità, entre muchos otros. 

Una casa de locos (Cédric Klapisch, 2002)

Esta película francesa narra la experiencia Erasmus de un estudiante del país galo que se muda a Barcelona por un año. Allí acaba compartiendo piso con seis jóvenes procedentes de distintos países europeos: Alemania, Bélgica, Inglaterra, Italia, Dinamarca y España. Con este punto de partida (y ese título), no es difícil imaginar por dónde irán los tiros. Un sinfín de divertidos enredos, malentendidos y líos amorosos con los lugares más emblemáticos de Barcelona como telón de fondo.

Los personajes de Una casa de locos se mueven sobre todo por el Raval, el Gótico y la Barceloneta y no se saltan ni una parada obligada de esos barrios. El MACBA, las Ramblas, la plaza Real, la playa, el Port Vell, el monumento a Colón y otros sitios de interés se cuelan en este retrato de la Barcelona más joven y europea. 

Vivir es fácil con los ojos cerrados (David Trueba, 2013)

Acabamos nuestra ruta en Andalucía con una aventura por el desierto. Nos situamos en 1966, año en el que John Lennon decide tomarse un respiro de los Beatles y lanzar su carrera como actor con una película que se rueda en Almería. Cuando Antonio (Javier Cámara), que es profesor de inglés en Albacete y un fan incondicional del cuarteto de Liverpool, se entera de la noticia, emprende un viaje por carretera para conocer a su ídolo. Por el camino recogerá a Juanjo, un chico de 16 años que se ha escapado de casa en plena rebeldía juvenil, y a Belén, una joven de 21 que huye de un ambiente opresivo. 

Los paisajes del desierto de Tabernas, el “Hollywood europeo” de los años 60, y la costa escarpada del Cabo de Gata son las localizaciones más destacadas y reconocibles de esta cinta basada en una historia real, la del profesor Juan Carrión. 

Estamos seguros de que cualquiera de estas películas va a avivar tus ganas de viajar. Si te sientes inspirado por lo que ves en Una casa de locos o Vivir es fácil son los ojos cerrados, puedes alquilar un coche de Niza Cars en nuestras sedes de Barcelona o Málaga y empezar a planear tu “road trip” de cine.